A solo semanas de la entrada en vigor del Acuerdo Interino Comercial entre Chile y la UE, se abre una nueva era para la importación. Analizamos las oportunidades en alimentos, las nuevas reglas de origen y cómo su empresa puede capitalizar este acuerdo histórico.
El aumento de la demanda por parte de los importadores de EE.UU. está generando un alza significativa en las tarifas de flete en las rutas del Transpacífico. Las navieras están redirigiendo su capacidad para capitalizar esta tendencia, lo que impacta directamente en los costos y la planificación logística de los importadores en todo el mundo.
La reciente activación del Acuerdo Comercial Provisional UE-Chile marca un hito en las relaciones comerciales bilaterales, abriendo un abanico de oportunidades para los importadores chilenos del sector alimentario. Este acuerdo no solo implica una significativa liberalización arancelaria progresiva para el 99,9% de las exportaciones de la UE hacia Chile, sino que también moderniza las reglas de origen, facilita los trámites aduaneros e introduce un capítulo pionero sobre sistemas alimentarios sostenibles. Para los retailers y mayoristas chilenos, esto se traduce en la posibilidad de diversificar su oferta con productos europeos de alta calidad, optimizar costos de importación y responder a la creciente demanda por sostenibilidad. No obstante, también plantea desafíos como la necesidad de adaptarse a nuevas normativas y el incremento de la competencia. Este análisis explora las implicaciones clave y ofrece perspectivas para que las empresas chilenas naveguen estratégicamente este nuevo panorama comercial.